Combatiendo la vulnerabilidad digital a nuestra escala
When reproducing, using, or extracting this text, always reference the source and the author : Ignacio Rondini
El guichet numérique
Hacia fines del año pasado, empecé a colaborar como voluntario en una organización local de mi comuna, en la cual, un grupo de personas completamente voluntarias y autoorganizadas, con el apoyo de la municipalidad, han puesto en marcha un sistema de ayuda para quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad digital, como por ejemplo: que no pueden hacer ciertos trámites en línea, que no pueden utilizar correctamente su computador o smartphone, que tienen una impresora que no funciona o que tienen algún problema con un servicio en línea.
La idea es simple y funciona gracias a la infrastructura de la red de bibliotecas de la comuna. Una persona que necesite ayuda puede reservar una hora por téléfono, o directamente en una de las bibliotecas, de tal manera que en un determinado momento, uno de los o las ayudantes pueda consacrarle una hora completamente dedicada a resolver su problema y a enseñarle cómo hacer las cosas que necesite. Existe también la posibilidad de ir directamente a la casa de la persona, si esta se encuentra en incapacidad o con dificultades para desplazarse.
La organización existe desde hace unos años y sigue movilizando al rededor de 10 a 15 ayudantes digitales y un par de personas de apoyo técnico, rol en el cual he podido participar, dada su mayor flexibilidad horaria. Básicamente, mi papel consiste en dar una mirada externa, más técnica de las cosas que son posibles o no, y de ayudar cuándo algún problema o pregunta no es fácilmente solucionable, además de participar a la vida de la organización: asistir a las reuniones, colaborar con otros proyectos, y en fin de cuentas, ser un apoyo al resto de los y las participantes. En fin, crear comunidad.
Obsolescencia del software
Una de las problemáticas que hemos visto surgir es la obsolescencia de los aparatos que las personas utilizan, y es un recordatorio de que la fractura digital no es binaria, sino que es un espectro de vulnerabilidad con diferentes dimensiones: acceso, uso y apropiación; con diferentes matices e interseccionalidades con otras problemáticas y desigualdades.
En este caso, dado las características de nuestro público, es comprensible y normal que personas que tienen dificultades con el uso de la tecnología tengan aparatos más antiguos, lo que genera un problema de obsolescencia, ya que los sistemas operativos (SO), Windows principalmente, obligan a actualizar y cambiar de version de 10 a 11 (versiones al momento de escribir el artículo), lo que supone un gran problema, ya que estas nuevas versiones del SO no soportan, necesariamente, los modelos de computadores más antiguos o hacen que su utilización sea extremadamente lenta, al no tener los suficientes recursos (o mejor dicho, porque el sistema operativo pide demasiados recursos) para ejecutar el sistema y los programas correctamente, de manera fluida.
Linux al rescate
Es por esto que poco a poco, hemos estado explorando la promoción de versiones de Linux, más ligeras que Windows, para poder prolongar la vida útil de esos aparatos y de poder, por un lado, combatir la obsolescencia, y por otro, dar una alternativa concreta a personas que se ven acorraladas entre tener una máquina que, a su parecer y debido a la obsolescencia programada, ya no funciona, y el hecho de tener que comprar otra, que quizás quedará obsoleta prontamente. Además, quizás no tengan el dinero o preferirían usarlo de otra manera, o pueden quedar expuesto.as a la presión comercial de vendedores que, como hemos visto en ciertos casos, buscan vender modelos de computadores con capacidades que van mucho más allá que las necesidades de las personas, aprovechándose que no manejan bien el tema y se dejan más fácilmente influenciar.
Por estas razones, hemos estado tratando de lanzar el famoso “proyecto Linux”, que ha ido mutando en una especie de grupo de interés, para, en un primer lugar, mostrar a quienes le interese, que una alternativa existe y que para sus usos, les corresponde sin problemas. Con este fin, hemos puesto en marcha un subgrupo llamado proyecto Linux. Para ello, dos participantes recolectaron 3 notebooks que estaban fuera de servicio, los repararon e instalaron Linux Mint. Estos computadores forman parte del material que será puesto a disposición, dos veces por mes, a quienes quieran descubrir Linux, probar y ver qué es posible hacer con programas opensource. De esta forma, además de enseñar a usar cierto tipo de herramientas, podemos mostrar que incluso computadores antiguos pueden seguir funcionando sin problemas y mucho más rápidamente que con otros sistemas operativos.
La configuración de estos puestos de trabajo fue automatizada gracias a uno de nuestros miembros via Ansible, logrando automatizar la inicialización del sistema y pudiendo configurarla correctamente. Por ejemplo, creando una sesión de usuario, limpiando toda la información una vez que la sesión se desconecta, limitando los accesos etc. Esto automatiza la puesta en marcha de otros futuros puestos de trabajos, en el caso de que tengamos más gente que lo que esperamos por ahora. Quizás más adelante dé más detalles de esto.
¿Por qué participo?
Gran pregunta. En primer lugar, como participante de la creación de productos y sistemas digitales, estoy consciente del impacto social que el sector digital crea. Y me parece coherente ayudar, en la medida de lo posible, a las personas que de cierta manera, se ven impactadas por esta digitalización. Por otro lado, es una organización local, muy cercana a las personas y que presta un servicio y ayuda concreta. Y aunque yo no esté directamente involucrado, al menos por ahora, en la ayuda a las personas, si me hace sentir parte de la comunidad y poder ayudar en las cosas en que puedo para apoyar al proyecto y a las y los otros participantes. Y al fin de cuentas, si podemos ayudar a ciertas personas para que puedan ser más autónomas en su vida digital y lograr combatir, aunque sea acotadamente, la obsolescenia de los aparatos, creo que vale la pena dar un poco de su tiempo. Crear un cambio a nuestra propia escala.