Mi primera carrera en montaña - UT4M Vercors 40
When reproducing, using, or extracting this text, always reference the source and the author : Ignacio Rondini
Grenoble, 16 de julio 2026. Luego de 9 horas y cuarenta minutos, en medio de una de las semanas más calurosas de la historia de Francia, terminé mi primera carrera de montaña: al rededor de 40 kilómetros, 3.000 metros de desnivel positivo y 1.700 de desnivel negativo: La primera etapa del UT4M. No puedo decir que haya sido de los primeros, de hecho fui el número 222 de 250 personas. Pero estoy orgulloso, contento y satisfecho.
La carrera empezó en Seyssin, una comuna del área metropolitana de Grenoble, una ciudad de Francia rodeada por varios macizos de montañas. Es un lugar impresionante, y de cierta manera, me recuerda Chile, o Santiago: mucha contaminación y montañas que contornan, delimitan y contienen la ciudad. Era la segunda vez que íbamos a Grenoble. Ya la habíamos visitado antes y ya me había gustado mucho. Las montañas y cerros, la cercanía con la ciudad y el ambiente en general de los alrededores, crearon una marca en mí. Fue por eso que cuando escuché, hace varios meses, que existía una carrera que daba la vuelta por la ciudad, por las cuatro cadenas montañosas que la rodean, me dije que tenía que participar de alguna forma. Era, de cierto modo, la excusa perfecta para volver a estar ahí.
La carrera completa consiste en cuatro carreras de entre 40 y 45 kilómetros, con en general 3.000 metros de desnivel acumulado positivo y negativo, cada una. Y lo bueno es que las inscripciones son modulables, se pueden hacer las cuatro en cuatro días, o las cuatro de un trecho, o simplemente un solo tramo. Eso es lo que hice yo. Correr la primera etapa: el Vercors.
Durante la semana en la que estuvimos hubo una ola de calor enorme en Francia, la carrera fue modificada para evitar la parte profunda del valle y quedarse más tiempo en las alturas de las montañas. Quizás jugó un rol también, ya que dormimos poco y todo esfuerzo era complicado.
Fue así que el 16 de julio me encontré a las 7h40 en el sas de salida, junto a otras 650 personas, que estábamos listos y listas a partir pour una travesía personal. Ya he corrido 2 maratones: una en asfalto y otra en sendero, pero nunca una en montaña y con tanto desnivel. Fue por eso que me entrené desde diciembre del año pasado (un poco más de 6 meses) para lograr adaptarme a esta carrera.
En primer lugar, tuve mucho enfoque en el refuerzo de las piernas. El objetivo era evitar una tendinitis en la rodilla que me apareció en la última carrera en las bajadas. Así que con la ayuda de un kinesiólogo y mucho trabajo de refuerzo, fortifiqué el tren inferior. Sobre todo en estabilidad y trabajo excéntrico.
Sin embargo, en la carrera me sentí poco ágil. No sé si fue por el cansancio y el trabajo en las subidas, por las zapatillas que eran un poco pesadas a mi gusto, o simplemente por falta de entrenamiento en ese tipo de terreno. Y eso fue uno de los factores qué más influyeron en la carrera. Si bien uno se puede entrenar al desnivel, o tratar de simular el cansancio a través de una combinación de ejercicios musculares y trabajo en desnivel, no es lo mismo que realmente ir a los senderos de montaña y subirlos. Al vivir en bélgica, es posible encontrar desnivel en algunas partes, pero no un desnivel continuo que provea tanta acumulación de desnivel. Pero lo más dificil de simular, es el tipo de terreno: piedras y rocas, terreno escarpado e instable. Y eso es vital, creo yo, para el trabajo sobre todo en bajada. Ya que para proteger mis rodillas, tuve que poner mucha atención al terreno, lo que no me permitía correr realmente en las bajadas. Quizás teniendo más experiencia o más acceso a senderos de montañas se podrían desarrollar más mecanismos inconscientes y mejor propiocepción del cuerpo en terrenos inestables. Creo que eso es complicado de simular.
En fin de cuentas, este tipo de montañas implica mucho caminar. El trazado es tan escarpado que no se puede hacer otra cosa. Es por eso que creo que no sé si vuelva correr una carrera tan escarpada, o tan de montaña. Aunque no sea un corredor tan rápido, si me gusta poder correr y desplegar las piernas. Lo cual solo pude hacer al final de la carrera en los últimos kilómetros. Por lo cual estaba bien contento, ya que pude mantener un muy buen ritmo incluso luego de tener 2.800 metros de desnivel en las piernas. Y lo mejor, terminé en fuerza. Los últimos 3 kilómetros, como eran más planos, puede correrlos sin problema y termina la carrera casi con un sprint. Haber terminado así la carrera me dio gusto y validó de cierta manera el entrenamiento. Estoy contento con la experiencia y con el apoyo de mi familia en toda esta preparación.
Estoy contento también porque muestra cómo la preparación y el trabajo constante permite la evolución personal. Hace 6 meses me habría sido imposible terminar una carrera así. Pero trabajo, esfuerzo y constancia, me permitieron crecer y mejorar poco a poco, hasta el día de la carrera en la que pude disfrutar y expresar lo que había hecho.
Otro aspecto que tuve que aplicar durante la carrera era la paciencia. En muchas partes me era imposible ir más rápido, ya sea por el calor o el desnivel, había que ir poco a poco, paso tras paso, avanzando, pero siendo paciente, ya que tomaba mucho más tiempo de lo que a uno le gustaría.
La carrera estaba muy bien organizada, nada qué decir, se nota que tienen experiencia y preocupación. Muchas gracias a todos los voluntarios y voluntarias.
La carrera en sí, aunque haya sido más larga, la encontré más fácil físicamente, y psicológicamente, que las otras que he hecho. No sé si es porque es una carrera de trail y no de asfalto, o si es porque estaba mucho mejor preparado que para las otras, o simplemente ha sido la experiencia que se va acumulando en el cuerpo y en la cabeza. Si bien hubo partes en las cuales tuve que parar para recuperar y bajar el ritmo cardíaco, físicamente me sentí mucho mejor. La limitación cardiovascular llegó principalmente en algunos segmentos de subido muy escarpados, para los cuales no me entrené tan específicamente, ya que eran segmentos de trabajo anaeróbico casi, o más un trabajo de fuerza, casi escalada. Creo que durante mi preparación corrí más de lo que habría necesitado. Podría simplemente haberme entrenado más a subir escaleras, más de hike y senderos, más trabajo de fuerza. Pero el entrenamiento que hice me permitió quizás reforzar los tendones, acostumbrarlos a los golpes repetitivos y creo que me permitirá seguir evolucionando más a mediano plazo. Lo que sí me queda por hacer es seguir reforzando el tren inferior para solicitar menos los tendones. Pero en definitiva, estoy contento con el trabajo hecho hasta ahora.
¿Cuáles son las próximas etapas? Quizás es muy pronto para decirlo, pero seguramente fortalecer un poco más el cuerpo con ejercicios de fuerza. Volver a retomar poco a poco las salidas de baja intensidad para aumentar aún más el intervalo aeróbico, y seguramente empezar a usar más mis zapatillas con bajo índice maximalista. Pero por ahora, no tengo ninguna carrera principal programada, lo que está bien. Descansar y ver a donde vamos.