Slow content


When reproducing, using, or extracting this text, always reference the source and the author : Ignacio Rondini

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Durante un tiempo, internet era un lugar por explorar. Había que navegar, compartir enlaces, buscar por la web. Había un rol mucho más activo en la experiencia que uno podía tener. Era un mundo abierto en el que uno.a podía moverse y descubrir. Actualmente, se siente como si internet, a pesar de ser mucho más grande que antes, fuese un lugar más sofocante, con menos espacio disponible. Se siente como si fuese un molde impuesto del cual es difícil escapar, del cual mirar hacia afuera es imposible. Y creo que es el resultado de una voluntad de las grandes plataformas.

Monopolio de redes sociales

Con el auge de las redes sociales, y sobre todo de las grandes plataformas, la creación de un perfil se ha vuelto un requisito de existencia. Es difícil imaginar una organización, un negocio local como un restorán, o cualquier asociación que necesite tener una visibilidad pública, sin una presencia en alguna red social. En muchos casos, un perfil en Instagram o Facebook remplaza incluso la creación de una página web. Lo que es peligroso, ya que la existencia, la visibilidad de esa organización queda supeditada a la plataforma y sus algoritmos y sus reglas, justas o no, en la que tiene su perfil. Dicho de otra forma, una red social equivale a la existencia digital. Existencia subordinada a los términos de una plataforma.

En términos más individuales, las redes sociales se han establecido como puntos de entrada a internet y a la capacidad de descubrirlo. Descubrimos nuevas cosas porque son presentadas en nuestro feed, porque un algoritmo así lo decide. Y ese algoritmo no busca optimizar nuestra experiencia en internet (¿qué significaría de todas formas eso?), sino que busca maximizar el tiempo que pasamos en esa plataforma. Su objetivo es acaparar nuestra atención, retenernos la mayor cantidad de tiempo posible para que pueda perfilarnos mejor, extraer más y más datos de nosotros.as y así poder vender nuestra atención y mostrarnos más publicidad.

Esto significa que la mayor cantidad de contenido que consumimos y descubrimos es, por una parte, accessible solamente a través de una red social; y, por otra, hace que lo digital no sea visto sino que a través de los lentes de dicha red social, con sus intereses.

Otra consecuencia de esta voluntad de atrapar nuestra atención es que el contenido que consumimos es más y más inmediato. Es por ello que tenemos scrolls infinitos, o que los videos se lanzan uno tras otro sin parar. Todo es rápido, corto, sin pausas: inmediato. Porque si toma más de un segundo, nos aburrimos y pasamos a otra cosa. Todo el contenido es rápido y simple, para no perder tiempo pensando.

Y finalmente, desde el prisma de la capacidad de actuar de las personas, el contenido que consumimos es impuesto, no es elegido. Pasamos de un rol activo de lo que vemos, a un rol pasivo. Consumimos lo que se nos ofrece, poniéndonos en moldes de contenido, sin dejar que podamos salir afuera de lo que quieren que veamos. De una cierta manera, todo se vuelve homogéneo, porque todo está hecho para que mi cerebro se apague y me quede mirando esa plataforma…

Retomar la exploración

Creo que debemos ser más conscientes del tiempo, y del contenido que exploramos. Y quizás una de las formas de romper, o empezar a romper, las prisiones de oro, de comodidad, que las plataformas nos han puesto, es retomar nuestro tiempo, y el contenido que consumimos.

Salir de la inmediatez significa tomar el tiempo, no necesariamente pasar más tiempo, pero pasar tiempo consciente y presente en lo que hacemos. Una forma de lograrlo es salir de los flujos de contenido impuestos sin fin, y elegir, o al menos tener una mayor injerencia en lo que vemos, leemos o escuchamos.

Flujos Rss/Atom

Es por ello que he vuelto a utilizar un lector de flujos Rss y Atom para seguir diferentes blogs. Consiste en subscribirse a ciertos sitios web, los cuales generan estos flujos que luego aparecen en el lector. Por ejemplo, este sitio tiene un flujo rss al cual pueden suscribirse, de esta forma, cada vez que hay un nuevo artículo del blog, este aparece en el lector para poder leerlo, cuando así lo decidan. Para suscribirse, pueden hacer clic en el ícono arriba de la barra de navegación o simplemente copiando el link https://ignaciorondini.com/rss.xml

Existen varios lectores. Varios de los navegadores modernos traen un lector integrado, al igual que algunos correos email. Pero hay otros que se pueden descargar como aplicaciones. En particular, yo uso el lector integrado de Thunderbird.

Donde buscar

Primero que todo, si hay alguna página o blog que nos interese, podemos buscar el flujo rss siguiendo el ícono. Si el sitio no expone un flujo, podemos pedir que así lo hagan.

También podemos explorar en un buscador, como lo haciamos antiguamente. Recomiendo para esto no usar Google u otros grandes buscadores que se centran en la venta de publicidad y resultados específicos a nuestro perfil, sino que un navegador más neutral como duckduckgo.com, de esta forma, encontraremos resultados más heterogéneos.

Por último, quizás te hayas dado cuenta que muchos sitios piden que te inscribas a sus newsletter. Si, como yo, no te gusta ver tu email lleno de newsletter que se pierden y se confunden con otros mensajes, hay opciones como https://kill-the-newsletter.com que permiten transformar un suscripción en un flujo rss.

Compartir con gente, de verdad

Y quizás lo más extremo o radical, sea volver a hablar y compartir con personas, cuando queramos y si así lo queremos. Pero estar presente cuando compartimos con nuestra familia, nuestros amigos y amigas, cuando estamos comprando en un supermercado. Estar, esperar, existir, aburrirse… Y no tratar de extraerse del mundo sistemáticamente a cada momento en que tenemos unos minutos libres. Retomar un poco de acción en nuestras vidas.